sin título

hace años
que practico el carroñeo de imágenes
o de representaciones
o de lo que se presenta al
caminar /alrededor/ de la gente
que se agrupa en lo que
denominaré “focos de atención”
¡atentos! no voy a escribir un poema
que intente lo bello ni lo sea.
hay que observar las paredes, las mujeres
por partes o enteros, las
consignas de las paredes, conversaciones,
hay que sopesar el alma de los hombres,
y como en el buscaminas,
señalarlos con una banderita,
pero vuelvo acá después de bastante tiempo
y
no hay a quien pescar.

ahora voy a decir que nadie me escucha
hace un año no hablo más que
para cuatro o cinco personas,
no fundamento filosofía ni faunismo
por lo menos por vías abstractas
de la comunicación
pero se sobreentiende que sigo zarpándome
como sólo los bucaneros se zarpan

ahora estoy gordo y fascista
(o sea, más libertario que todos estos giles)
yo en realidad quería poner otra cosa
menos descriptiva o elemental,
me refiero a la multitud de conectores,
porque me distraigo pensando en cierta
atmósfera,
es decir,
cierto estado del espíritu
algo calmado, como una puerta
que se cierra, el final de una película,
no va a pasar nada más
después de esto siempre me acuerdo
de Castaneda
pero yo no digo cazar, sino carroñear,
sin el ansia (?) que caracteriza o imitándolo
y pensando por pedazos